-El Mesías esperado no es otro que el testigo.
-Donde quieras que vas arrastras una sombra tan inmóvil como el ladrón crucificado.
-¿Puede un santo ocultar sus testículos luminosos?
-Finalidad suprema: encontrar el comienzo.
-Por mucho que busques sólo podrás convertirte en ti mismo.
-Para hablar de la vida debes escuchar en tu carne el cantar de los gusanos.
-Fueron semillas mis errores.
-He llegado al final de mis peregrinaciones. Yo no soy un misionero.
ENERO 2013
-No me agradezcas lo que te he dado me ha sido dado sólo para ti.
-El idel es pensar sin nacionalidad, sin definición sexual y sin estar deformado por el sistema solar.