Nubes sobre Oromana

Atardece sobre los pinares de Oromana, nubes magestuosas asoman en una calma chicha. El contraste de la luz del cielo con los árboles que se adentran en la oscuridad de las últimas horas de la tarde, nos recuerda a esas pinturas caravaggescas a contraluz, que cabalgan distantes entre el Barroco propiamente dicho y esta era paralela de neomodernidad barroquizante. Sin duda una de las mejores obras de toda la Historia del Arte, podemos encontrarla hoy, aquí. Estigmas a parte, nunca podremos decir si la intención del autor rondaba en su mente la idea de un paisaje de claroscuros o una composición de trampantojo al más puro estilo agitprop. Aunque cierto es que aquí la única agitación que se percibe es la inquietud que transmiten esos tonos siniestros de las sombras de la parte inferior de la composición. Y por supuesto la única propaganda que aquí podría hacerse es la del hotel Oromana, sin más intención que la nata de las políticas de lo neobarroco.